| El hotel y los
graciosos patios al aire libren conservan la fascinación
y la atmósfera del convento, construido en el siglo XVIII
por los padres camaldoleses.
La restauración de los
edificios, gracias a su respeto absoluto por el patrimonio histórico-artístico,
ha mantenido inalterado todo el trasfondo histórico de
la isla de San Clemente y ha permitido la construcción
de uno de los mejores hoteles de lujo para el huésped
más exigente.
La profesionalidad de todo el
personal del hotel, multilingüe y sensible a las diferentes
culturas de todo el mundo, hace que sus clientes se sientan
en todo momento como en casa. |